En www.zarateinforma.com.ar <http://www.zarateinforma.com.ar> nos enteramos de los siguiente:

El martes 17 de febrero pasadas las 16 horas, media ciudad se quedó sin energía eléctrica. No había ninguna razón climática para ello. El corte masivo que también afectó el suministro de agua potable duró más de 8 horas y afectó a dieciséis (16) barrios de toda la zona sur de nuestra ciudad, la mitad de su población. Desde la CEZ, al día siguiente, emitieron un comunicado oficial diciendo que “fueron víctimas de un hecho vandálico”. Lo que habría pasado en realidad, y se le ocultó a los zarateños.

El comunicado rezaba que:
“A las 16.45 hs. aproximadamente del día de ayer la Cooperativa fue víctima de un hecho vandálico en las inmediaciones de la fábrica abandonada vecina al edificio de Antártida Argentina al 3000. Puntualmente, fue arrojado un elemento contundente en una cámara de inspección de cables subterráneos de media tensión lo cual dañó uno de los cables produciendo la rotura de un equipo de protección dentro de la Estación Transformadora.
Siendo las 18.30 hs. el personal de la CEZ ya se encontraba abocado a la reparación de los daños.
La Zona afectada fue: Barrio Burgar, Villa Fox, Carmencita, Cap, FONAVI, Pitrau, Sarmiento, Villa Eugenia, Saavedra, Bosch, Santa Lucia, Malvicino, Villa Negri, 6 de Agosto, Casuarinas.”

Mangini, el jefe técnico Fernando Pérez de Villarreal y el eterno sindicalista eléctrico Jorge Luchessi difundieron la versión por la tele, en operativo comando.
Villarreal aparecía parado sobre el predio de la ex fábrica Iggam, señalando una cabina de medición abandonada que nada habría tenido que ver con el corte masivo y la salida del cuarto transformador..
Porque… ¿hubo un “elemento contundente”? ¿existió el “hecho vandálico”?

Gato encerrado
A nuestra redacción llegó días después una versión muy diferente de los hechos.
Según contaron trabajadores de la CEZ a Zi, lo que ocurrió en realidad esa tarde del martes 17 fue que “alguien” dejó por olvido la tapa abierta de un ducto por donde corren los cables que interconectan el Cuarto Transformador con una cabina de control denominada “Minicab”.
Por ese agujero se habría introducido un gato, que en su viaje fatal hacia la Minicab recibió la descarga de 33.000 kilovatios sobre su osamenta, quedando seco.
Los gatos no son elementos contundentes, al menos antes de ser disecados por un shock eléctrico masivo.
Al no funcionar debidamente las protecciones eléctricas que deberían haber evitado que el corto sobre un conductor se transmitiera a los otros subalimentadores viajando “aguas arriba” para sacar de servicio todo el Cuarto Transformador, media ciudad quedó sin luz por unas 8 horas."
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Nuestro olfato periodístico nos señaló que detrás de esta nota había algo más. A continuación el informe de La Rock sobre la conspiración gatuna con fotos que ni siquiera zarateinforma se atrevió a publicar